1 de octubre de 2012

Yo corro por tí

Yo decidí que mi condición, anti-atlética, no marcará mi oportunidad de honrar a una vieja que ha dado todo por sus hijos y nietos.

Mi vieja se llama Abuela y hoy 01 de Octubre, Día Mundial del Adulto Mayor la quier honrar, recordándole la promesa que tenemos... la promesa de que yo correré 10 kilómetros (aunque mi condición física no sea considerada apta para este tipo de aventura), y ella seguirá dándole pelea a un cáncer que amenaza con arrebatárnosla.

Yo corro por ella, por mi abuela Marité, yo corro también por mi otra abuela (otra gran mujer), por mi madre, por mi hermana, por mis amigas, por las hijas que sé que Dios algún día me enviará (si me manda HOMBRES, igual correré por ellos- el cáncer también afecta a la población masculina mundial-). Por doña Carmen García, la mamá de mi mejor amiga Rebeca.. Mamita Carmen sobrevivió por muchos años pero al final cedió... era tiempo de partir.


Hoy mi mejor amiga continúa su vida sin ella, pero estoy segura que no ha pasado un minuto dónde no la extrañe y desee que siga a su lado físicamente.

Yo el domingo 6/10 corro por todas ellas, las que aún están peleando y las que ya se encuentran descansando. Me uno al movimiento rosa, a la lucha contra cualquier tipo de cáncer.

Yo, Mónica, corro por tí Marité!!!

Te amo abuelita ♥


Fundación Anna Gabriela Ross

http://www.ross.or.cr/

31 de mayo de 2012

Esta agonía que salpica la alegría

Que difícil corregir los errores que por años vienen cometiéndose, convirtiéndose así en comportamientos repetitivos del fracaso... Es tan bien sabida la formula hacia la equivocación, que difícilmente se intenta caminar hacia la senda del éxito, el cansancio ya es permanente, no dan ganas ni de mirar al lado.

Será que nunca se va a corregir el error... "quiero cambiar, quiero cambiar"; ajá... ¡PRUEBELO!

Cuentos y más cuentos... ¿Hacia dónde nos llevarán?

30 de mayo de 2012

La Semana de las Disculpas.

¡Perdón, lo siento, nunca fue mi intención!

Que bonito es comenzar la semana cometiendo errores, consciente de que esos errores son gotas afiladas que perforarán en un momento dado la paciencia de alguien más.

La semana, tranquila según Morfeo (personaje mitológico relacionado con los sueños), dio inicio con desacomodos, anuncio de: ausencias pronunciadas o despidos, lágrimas (que en esta ocasión no me tocó derramar) y una súbita cachetada al agradecimiento con una sobredosis de realidad.

Aquel innombrable personaje que llegó a mi vida a provocar desilusión y confusión, ahora ya no está aquí, sus acciones lo han sacado del redil, dónde vacas, toros, vaquillas e incluso conejillos de india solían transitar, sus disculpas a mí no me alcanzaron, su imagen está hecha de barro, sus mentiras llegan hasta el cielo, pero eso ya no debe afectar. Su vuelo está muy lejos de mi cielo.

Por otra parte… ¡Hay vida, qué duro es saber que un niño tiene que dar todo lo que posee para tan siquiera intentar sobrevivir a una despiadada enfermedad!

¡Perdón Dios, últimamente no he agradecido lo suficiente!, fue mi reacción después de visitar la casa de una pequeña que lucha contra una enfermedad diagnosticada tan solo hace un año, pero que ya fue capaz de dictar sentencia, los médicos dicen que a la nena sólo le quedan meses de vida.

La niña, también ha emprendido un vuelo, un viaje que su progenitor no tiene la capacidad de realizar. Sus alas de ángel están cubiertas de oro, son invaluables. Su joven madre, es la pulidora real, las cuida, las protege, las mima, las arrulla, intenta crear la manera de que el peso provocado por las alas no cansen a su bebé.

Le canta: “No llores más mi pequeña, mamá jamás te dejará, cuando cierres los ojos ningún monstruo te tocará, duerme mi pequeña, ya no llores más, mamá te arrulla y el dolor se irá”.

“¡Perdón mami! Ya no quiero que estés triste, ve a dormir a tu cama, ellos me cuidaran. ¡Perdón mami! Te prometo no llorar más, ve a casa esto algún día terminará”.

La semana ha tenido una replica de disculpas, impartidas en todos los extractos de la cotidianidad. Unos laborales, otros sentimentales, otros espirituales, quizás unos afectan a multitudes, quizás otros cambien un rol de desempeño o probablemente las disculpas emitidas no signifiquen nada. Pero en algún momento, en algún lugar el sonido de la disculpa volverá a sonar.

¿Lo emitiré yo con verdadero compromiso para cambiar mis actos, o simplemente será un sonido que se lleve el viento?


29 de mayo de 2012

Del error se saca miel

Bienvenida la vida... gracias Dios por cada uno de los sentimientos que me permites experimentar, es la oportunidad perfecta para darme cuenta de mi estado humano e imperfecto, las cosas a veces no salen bien, pero tengo la capacidad de levantarme, corregir errores y seguir adelante..

Solamente aquel que se cree perfecto no reconoce sus errores y vive eternamente escondido en la equivocación.